Marcapasos y desfibrilador
Lo que llevas adentro
no se ve por fuera.
Te desmayas y despiertas en una urgencia donde nadie te conoce. Te van a pedir una resonancia, te van a poner los parches del desfibrilador, te van a apurar. Todavía nadie sabe que llevas un dispositivo en el pecho, de qué marca es ni cuándo te lo pusieron — y eso cambia lo que pueden y no pueden hacerte.
Si caíste, esta ficha habla.
Qué dice tu disco
- Que llevas marcapasos o desfibrilador, y desde cuándo
- Marca y modelo — sin eso no lo pueden interrogar ni programar
- Si es compatible con resonancia magnética
- Si dependes del dispositivo y en qué lado del pecho lo llevas
- Tu cardiólogo, tu centro de control y a quién avisar
- 1
Llenas la ficha en tu teléfono
Alergias, medicamentos, clínica y dos contactos. No hay cuenta que crear ni contraseña que recordar.
- 2
Grabas el disco — o te lo enviamos listo
Si tu teléfono graba NFC, lo haces tú. El iPhone no graba sin una app: en ese caso lo grabamos nosotros y te llega funcionando.
- 3
Lo pones donde te van a buscar
Mochila, casco, muñeca, collar. Quien te encuentre acerca el celular y la ficha aparece, con los botones de llamar ya puestos.
Funciona aunque no haya señal
El disco guarda dos cosas: un enlace a tu ficha completa, que puedes editar cuando quieras, y un resumen escrito dentro del propio chip con lo esencial. Ese resumen se lee sin internet y sin nuestros servidores.
Los accidentes pasan en un cerro, en una carretera, en un ascensor. Ahí es donde la mayoría de estos productos deja de servir.
Qué no es. No es SAMU ni un botón que llame solo. No detecta caídas ni avisa a nadie por su cuenta. Muestra lo que tú escribiste, a quien tenga el disco en la mano. Si pierdes el disco, pierdes la ficha: se rehace en dos minutos. Nada de esto reemplaza al 131.